jueves, 4 de diciembre de 2008

La hipótesis de Dios

¿Y si esto no fuera mas que un sueño de Dios?

A veces pienso si las escenas que existen en la mente son reales, pues se las concibe y suelen acompañarnos por un tiempo, hasta que las descartamos cuando atisbamos que se convierten en obsesiones

Pero esas escenas deben ser reemplazadas por otras de su misma naturaleza. Porque como dijo un poeta hace mucho tiempo, "la vida es sueño", aunque aclaro que es probable que la cita no sea pertinente. Ya casi estoy persuadido que es una buena salida de los laberintos en que nos metemos y del que no hay atajo posible para zafar de ellos 

Pero no: el silencio soterra, ya casi en la madrugada, cualquier sonido. Y uno se siente solo - nada malo en sí mismo: la soledad acompaña. Sigo: queda, entonces, la posibilidad de formular la hipótesis de Dios - como ya lo hicieron tantos: nada original. Pues pienso: de lo contrario, la nada. (No faltará el ateo - con o sin razón - que me salte con un "¿y que?") 

La desnudez esencial, libre de todo ropaje social. Y la visión que parece aclararse, fuera de las convenciones. En esa instancia, alguno deseará sentir el aliento de El para que diga al fin: no busques mas. Sos vos. Punto.

A veces se conjetura: ¿y si todo esto no es mas que un sueño de Dios, mientras descansa en cualquiera de sus momentos inconmensurables?. Seguro que vivenciando su sueño en nosotros, y acaso en esa delgada frontera entre el despertar y el dormitar, se diga: "...deja ya, vive, por favor! No jodas más..."

Es tan incongruente este relato, como tantos que en papel - a lo largo de mi vida - tiré al cesto. Pero no lo hago. Seguro que será otra de las malas decisiones que he tomado en mi vida. "A joder..." dirían los españoles. Y sí: que me dispongo a escuchar el 4º movimiento de la 5ª de Mahler; popularmente conocido como Adagietto. Si, por Youtube, creo que con Mehta o Karadjan en la batuta: lo mismo da. Es el tema que el autor dedicó a su bellísima mujer: Alma.

Si ya sé: hay cierta gente que no le gusta, porque la canción fue popularizada en la película "Muerte en Venecia". Y porque a Richard Strauss no le gustaba para nada - obvio, para un tipo que despreciaba todo lo que el pensaba que pudiera ser un atisbo a melodía "kisch", que no lo era, por supuesto. (Richard, algo nazi, eras, no?). En una carta, el viejo teuton le recriminaba: "...y qué agrega a la Sinfonía eso?...nada, por lo que tendría que eliminar ese tema, la obra, ahora si, sería perfecta..." 

¡Me importa un carajo!. O ahora me vas a decir maricón porque me gusta una melodía de amor. Digo más: hay que tenerlas bien puestas para decirlo públicamente, cabrón!. Cosa que no se si las tenías vos.

¿A todo esto, en que andará Dios?

Seguro que está dando un brinco en su sueño celestial, que está guiñando un ojo, y que me está diciendo: "...macho, sos de los míos..." Acto seguido, se da vuelta, se cubre con una manta, y sigue durmiendo, sabiendo, por lo demás, que yo lo estoy creando en este bloc.

Respiro: ya es de día, hay que vivir. 

PD: ¿que no apliqué el método para validar o falsar la hipótesis?. Esto es constructivismo puro, macho.
 





 


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